Si pudiéramos viajar en el tiempo, volveríamos a la niña que fuimos, rodeada de golosinas, globos y lazos de colores. ¿Y qué hay más mágico que un niño disfrutando al máximo?
Este capítulo está inspirado en esos recuerdos, con bordados de lana sobre algodón flexible: pompones, zigzags, serpientes y cuadrados se mezclan en camisas, pantalones, faldas globo y nuestro singular abrigo magic.
Un estallido visual que convierte el tiempo en el mejor viaje.